El ambiente en el Espanyol es de celebración. No solo por el 125 aniversario del club, la reciente victoria por 1-0 contra el Elche o el prometedor ascenso a puestos de Champions, sino por una percepción más profunda: la sensación palpable de un cambio significativo. En el epicentro de esta nueva etapa se encuentra Alan Pace, el flamante propietario, cuya integración y conexión con el espíritu del club son cada vez más evidentes, sintiéndose ya como un verdadero miembro de la familia perica.
De un taxi al estadio: Alan Pace y su inmersión en la esencia perica
Un video difundido por el club capturó un momento revelador: Alan Pace arribando al RCDE Stadium en un taxi para asistir al encuentro contra el Elche. Sin ostentaciones ni comitiva, se presentó como un seguidor más, ansioso por absorber la verdadera identidad del Espanyol. Este acto modesto, casi rutinario, transmite un mensaje claro: el presidente aspira a vivir el club desde la perspectiva de la grada, no desde una posición distante.
El ritmo de “¡Hey Chipirón!”: Pace celebra con los aficionados
La jornada festiva continuó con un episodio aún más memorable. En la animada Fan Zone, una aficionada captó a Pace bailando alegremente la canción “¡Hey Chipirón!” de Bongo Botrako, rodeado de hinchas pericos y mostrando una sonrisa genuina. Aunque podría interpretarse como una anécdota más del 125 aniversario, esta escena tuvo un significado más profundo: simboliza la sólida conexión emocional que está forjando con la hinchada, de manera orgánica y progresiva.
“¡Adelante, Mágico Espanyol!”: El mensaje de Pace
Esa misma noche, Pace expresó su entusiasmo en redes sociales a través de un mensaje cargado de sinceridad:
“¡Qué fin de semana tan increíble, Pericos! Estoy muy agradecido por vuestra cálida bienvenida y es un honor ser parte del 125 aniversario de este gran club. La victoria 1-0 contra el Elche CF sirvió para arrancar la gran fiesta de celebración en la Fan Zone, que puso el punto final a una tarde maravillosa. ¡Sigamos avanzando, Mágico Espanyol!”
Este mensaje, que resuena profundamente en el sentir de los aficionados, consolida la idea de que Alan Pace no se limita a ser un mero inversor, sino que busca ser una parte integral del Espanyol. Para una hinchada que durante años experimentó una falta de cercanía con la directiva, esta actitud representa un enorme impulso de esperanza y renovada ilusión.
Con la vista en Cornellà y también en Turf Moor
Demostrando su capacidad para gestionar múltiples responsabilidades, Pace también dedicó un momento a felicitar al Burnley, su otro club, por una victoria conseguida con gran esfuerzo en Wolverhampton:
“¡Un enorme ‘bien hecho’ para Scott y todo el equipo por su garra y determinación en nuestra victoria de último minuto ante los Wolves esta tarde! ¡El apoyo de la afición visitante ha sido increíble hoy! ¡Sigamos con esta racha, Clarets!”
Cabe destacar que el equipo inglés se sitúa en la decimosexta posición con diez puntos tras nueve jornadas. Aunque lejos de una situación holgada, mantienen expectativas de mejora.
Un nuevo rumbo tangible y bienvenido
El Espanyol experimenta una notable transformación. Esta se manifiesta en el terreno de juego, con un conjunto competitivo que ha logrado acumular 18 puntos en diez partidos. Se refleja en las tribunas, donde la afición revive su pasión. Y también se percibe en la directiva, con un presidente que celebra, se emociona y, sin necesidad de verbalizarlo, comunica su compromiso más allá de la inversión financiera: su deseo de involucrarse y creer en el proyecto.
Sin duda, el próximo desafío será evaluar su gestión con resultados concretos; no obstante, las impresiones iniciales hasta el momento son excepcionalmente positivas.







