En la rueda de prensa previa al partido contra el Parma, el entrenador Marco Baroni reflexionó sobre la reciente victoria en la Copa Italia contra el Pisa. Subrayó la importancia vital del entusiasmo en su labor:
“Me alimento diariamente de energía y entusiasmo. Si al llegar al vestuario no sintiera esto, debería dedicarme a otra cosa. Cada equipo debe tener entusiasmo; es la parte más importante, especialmente cuando se busca crecer. Debemos aspirar a una progresión constante, aceptando que puede haber bajones, pero sin que estos comprometan el proceso. A veces, ciertas situaciones te fortalecen: la vida nos presenta dificultades que deben transformarse en oportunidades. Es esencial afrontar tanto las victorias como los desafíos con el mismo equilibrio que debemos mantener durante la semana.”
La evolución del equipo bajo su dirección
Cuando se le preguntó sobre lo que ha comprendido del equipo en estos meses y cuándo se verá el “Toro” que tiene en mente, Baroni explicó:
“En la primera fase de la pretemporada, jugábamos un 4-2-3-1 con Cacciamani, Gabellini y Sanabria. Cuando un equipo está en construcción, el `todo y de inmediato` es algo que solo nosotros deseamos… Estoy contento con estos chicos; debemos buscar la mejor condición psicofísica de todos. Nkounkou acaba de llegar a Italia, y estas cosas no mejoran en una semana. Estamos siguiendo un proceso, estamos inmersos en el trabajo.”
El peso de la falta de entusiasmo
Ante la pregunta sobre si le pesa la falta de entusiasmo en torno al equipo, el técnico admitió:
“Me siento en deuda con los aficionados. Nuestra única respuesta debe ser ofrecer actuaciones llenas de gran energía y ganas. Para mí, como entrenador, la solución reside en el aspecto técnico, y es en esto en lo que me estoy concentrando.”







