Una tragedia ha conmocionado al mundo del fútbol. Diogo Jota, delantero del Liverpool y de la selección portuguesa, ha muerto a los 28 años en un accidente de tráfico ocurrido durante la noche en la provincia de Zamora, España. Junto a él, también perdió la vida su hermano André Silva, de 26 años, futbolista del Penafiel. Ambos viajaban en un Lamborghini cuando, según la Guardia Civil, un fallo en un neumático provocó que se salieran de la carretera y el posterior incendio del vehículo, resultando fatal para ambos.
La noticia ha causado un profundo dolor en Portugal y en el Liverpool. Pedro Proença, presidente de la Federación Portuguesa de Fútbol, calificó la pérdida de `irreparable`. Cristiano Ronaldo recordó a su amigo con palabras conmovedoras: `No tiene sentido, acababas de casarte`. Jota se había casado con Rute Cardoso, madre de sus tres hijos, el pasado 22 de junio. Después de una temporada con 9 goles y 4 asistencias en 37 partidos, disfrutaba de un breve periodo de vacaciones.
El Liverpool ha expresado su pesar y ha pedido respeto por la privacidad. Para demostrar el cariño de los aficionados, se dejaron flores y bufandas en el exterior de Anfield. Todos los equipos de la Serie A italiana también han difundido mensajes de condolencia. El torneo de Wimbledon decidió permitir a los atletas usar un lazo negro en honor a la memoria del futbolista, un gesto que subraya cómo su fallecimiento ha trascendido las fronteras del fútbol.
André Silva, formado en las canteras del Porto, Boavista y Famalicão, era considerado uno de los talentos más prometedores de la Segunda Liga portuguesa. Esta temporada había acumulado 32 partidos con 2 goles y 2 asistencias. Los dos hermanos estaban muy unidos, tanto dentro como fuera del campo. Su pérdida deja un vacío enorme no solo en el deporte, sino en la vida de quienes los amaron.







