Tras un inicio de temporada complicado, la Fiorentina busca redimirse y encontrar la serenidad en la Conference League. El equipo se prepara para su debut en casa contra los checos del Sigma Olomouc. El delantero Roberto Piccoli compartió sus reflexiones en rueda de prensa.
Piccoli enfatizó la importancia de seguir trabajando con compromiso, convencido de que “el trabajo siempre paga”, e instó a “dar algo más”. El partido de debut en la competición es para él motivo de gran emoción, con su familia presente para apoyarlo, y el objetivo claro es la victoria.
Respecto a su valor de mercado, Piccoli expresó gratitud, calificándolo de “un honor”, pero aclaró que no siente el peso de las expectativas. Ve la cifra como “un estándar justo” para el mercado actual y se compromete a aportar “dinamismo y presencia en el área”.
El delantero se mostró habituado a jugar tanto solo como en pareja, señalando que, al lado de otro atacante, el entendimiento es un aspecto en el que están trabajando.
En cuanto a la eficacia ofensiva, Piccoli reconoció la necesidad de que los atacantes sean “más cínicos y decisivos frente a la portería”, aprovechando al máximo las oportunidades creadas para asegurar los resultados. Reafirmó la conciencia colectiva de que deben mejorar, también desde el punto de vista del carácter, un tema ya discutido en el vestuario.
El delantero reiteró su rol principal: “Soy atacante y me pagan para meter goles”. Por lo tanto, subrayó que tanto él como el equipo deben mostrar mayor determinación de cara a la portería.
Sobre la cuestión de la responsabilidad, los jugadores tuvieron una conversación en el vestuario, acordando la necesidad de “dar más”, especialmente en términos de carácter.
Finalmente, Piccoli comentó la relación con los aficionados. Describió Florencia como una plaza apasionada que ofrece un gran apoyo. Recordó el último partido en casa contra el Como, donde los aficionados animaron al equipo hasta el final, pero los silbidos finales, en su opinión, fueron “justos”. Concluyó afirmando que corresponde al equipo reconquistar su cariño y su confianza.







