La Serie A alcanza su emocionante desenlace esta noche. Nápoles e Inter de Milán se enfrentan en la última jornada con el título de liga en juego. La lucha por el Scudetto ha mantenido la emoción hasta el último instante, con solo un punto de diferencia separando al equipo partenopeo del conjunto nerazzurri. Si el Nápoles logra el campeonato, sería el cuarto Scudetto de su historia. Por otro lado, un triunfo del Inter significaría para los de Simone Inzaghi su 21º trofeo liguero. La tensión es máxima; ninguno de los dos equipos puede permitirse un error en los 90 minutos decisivos.
El Nápoles busca sentenciar en casa
El equipo napolitano tiene la situación en su mano. Tras el resultado de la jornada anterior, deben confirmar el título ante su afición. El Estadio Diego Armando Maradona se vestirá de gala y se convertirá en un fortín para impulsar a su equipo hacia la gloria.
Con 79 puntos, uno más que su inmediato perseguidor, el Nápoles tiene la ventaja y depende exclusivamente de sí mismo. Una victoria contra su rival de esta noche le aseguraría el Scudetto sin importar el resultado del Inter. En caso de empate, el Nápoles mantendría el liderato (80 puntos frente a 79) y sería campeón si el Inter no consigue la victoria. Sin embargo, si pierde en su estadio, solo se proclamaría campeón de la Serie A si el Inter también sufre una derrota.
Nápoles anhela repetir la celebración de 2023, año en que conquistaron su tercer Scudetto. Aquella temporada, bajo la dirección de Spalletti, dominaron la liga y se alzaron con el título con varias jornadas de antelación. Esta vez, el camino es mucho más ajustado y deberán luchar hasta el pitido final.
El Inter apura sus opciones
Por su parte, los dirigidos por Simone Inzaghi están obligados a cumplir con su parte y esperar los resultados ajenos. No supieron capitalizar el tropiezo del Nápoles en la jornada previa, una oportunidad que pudo haber sido crucial. Una victoria entonces los habría colocado por delante en la tabla, con el destino en sus manos para esta última jornada. Sin embargo, no es así, y los actuales campeones no dependen de sí mismos. Además, con la final de la Champions League próxima, es posible que el Inter opte por rotar jugadores y gestionar esfuerzos.
Para que el equipo nerazzurri se lleve el campeonato, necesita ganar su partido y esperar que el Nápoles no sume los tres puntos. Con una victoria, el Inter alcanzaría los 81 puntos. Esto significa que si el Nápoles empata (80 puntos) o pierde (79 puntos), el Inter sería el campeón. Si tanto Nápoles como Inter ganan sus respectivos encuentros, el Scudetto viajará a Nápoles.
Existe una posibilidad, aunque remota, de que ambos equipos terminen empatados a puntos, lo que requeriría un partido de desempate para decidir el título. Si el Nápoles pierde y el Inter empata, ambos conjuntos finalizarían la temporada con 79 puntos. Según la normativa de la Serie A, esta situación obligaría a jugar un partido extra en campo neutral, conocido como “spareggio”. Este hipotético encuentro se celebraría en el Estadio Olímpico de Roma, y el ganador sería el campeón de la Serie A.







