La peculiar celebración de un gol, popularizada por el futbolista Fatih Cömert, que consiste en agarrar un banderín de esquina y colocarse la camiseta sobre la cabeza, continúa inspirando imitaciones. Esta forma de festejo ha trascendido los terrenos de juego y se ha visto replicada en diversas ocasiones, desde partidos en Sevilla hasta encuentros en Estrasburgo, e incluso ha derivado en altercados (‘tangana’).








