En la jornada 37 de LaLiga, tras un encuentro entre el Sevilla y el Real Madrid que carecía de trascendencia clasificatoria, el entrenador del conjunto sevillista, Joaquín Caparrós, ofreció unas declaraciones contundentes que resonaron en el ámbito futbolístico. En la rueda de prensa posterior al partido, Caparrós expresó su profundo descontento tanto con el sistema VAR como con la actuación del árbitro principal, Busquets Ferrer. Sus críticas surgieron a raíz de dos expulsiones, las de Badé en el minuto 11 e Isaac Romero en el 48, que, según él, “arruinaron el partido” en beneficio del Real Madrid. A pesar de jugar con dos hombres menos, el Sevilla mantuvo el empate hasta el minuto 74, momento en el que Kylian Mbappé anotó con un potente disparo, adelantando a su equipo y acercándose a los títulos de Pichichi y Bota de Oro. La enérgica protesta de Caparrós fue, sin duda, el acontecimiento más relevante de un encuentro que, de otro modo, habría pasado desapercibido, careciendo de motivaciones más allá del honor deportivo.
Caparrós: Un Crítico Constante del VAR
Joaquín Caparrós, conocido por su postura crítica hacia el VAR desde su implementación, reiteró su desacuerdo en la rueda de prensa post-partido contra el Real Madrid. “Siempre he manifestado mi oposición al VAR, y aunque fui criticado por considerarlo anticuado, el tiempo me está dando la razón”, afirmó el entrenador. Su indignación no se limitó al videoarbitraje, sino que se extendió al colegiado del encuentro, Busquets Ferrer. Caparrós argumentó que la actuación del árbitro balear alteró drásticamente el curso del juego, especialmente por no haber considerado el contexto de un partido sin implicaciones clasificatorias. Criticó la decisión arbitral de una expulsión que consideró innecesaria: “Un árbitro debe comprender el contexto del partido que dirige. En un encuentro sin nada en juego, y dada la situación, para jugadas ambiguas debería aplicarse un criterio contextual. Esto es algo que el equipo arbitral, al que LaLiga y la Federación destinan cuantiosos recursos, debería tener en cuenta”, sentenció Caparrós.
Posteriormente, Caparrós arremetió contra la eficacia del VAR, una herramienta fundamental en el fútbol contemporáneo. Cuestionó su verdadera utilidad y la forma en que los árbitros de la sala VOR lo emplean. “El VAR fue introducido para mejorar el fútbol, pero ha conseguido el efecto contrario. Así como los entrenadores preparamos meticulosamente cada partido, exigimos que los árbitros también lo hagan y `se preparen los partidos`”, manifestó el técnico.
El Buen Inicio del Sevilla Antes de la Polémica
La vehemencia de Caparrós estaba justificada por el buen rendimiento de su equipo antes de las controvertidas expulsiones. Hasta el incidente entre Mbappé y Badé que desató la polémica, el encuentro se desarrollaba de manera equilibrada en el Sánchez Pizjuán, con ambos equipos cómodos en el campo. “Nos sentíamos bien en el terreno de juego. Dominábamos la posesión y habíamos superado los primeros compases. Incluso tuvimos una oportunidad muy clara de Álvaro en un mano a mano”, detalló Joaquín Caparrós, evidenciando el enfado por cómo las decisiones arbitrales afectaron el desarrollo del juego.







