La Juventus ha sumado su cuarto empate consecutivo, un resultado que el entrenador Igor Tudor probablemente habría preferido evitar. El partido contra el Villarreal fue un torbellino de emociones y cambios de fortuna. Un primer tiempo decepcionante dejó a los bianconeri en desventaja, pero lograron darle la vuelta al marcador en la segunda mitad, en menos de quince minutos. Cruciales fueron la excelente entrada de Conceicao al campo y la espectacular chilena de Gatti.
Justo cuando la victoria parecía estar al alcance de la Juventus, llegó un revés inesperado. El Villarreal consiguió el empate 2-2 en los minutos de descuento, y el gol fue aún más doloroso porque lo marcó el exdefensor Renato Veiga, quien, dada la importancia de la anotación, no dudó en celebrar con entusiasmo.
Al finalizar el encuentro, el sentimiento predominante en el vestuario de la Juventus era la amargura. El entrenador Igor Tudor expresó su pesar en la rueda de prensa post-partido: “Cuando encajas un gol en el último minuto, siempre hay decepción. Seguiremos trabajando y avanzando. El equipo tiene carácter, aunque sería ideal mantener un alto nivel durante los 90 minutos, algo que no es fácil, ya que nosotros también tenemos nuestras debilidades.”







