La Liga

Bordalás: “No nos tratan de la misma manera”

16 de agosto de 2026Pablo Navarro5 min

José Bordalás compareció tras la abultada derrota por 3-0 frente al Alavés. Aunque el equipo azulón ya se enfoca en Europa, el técnico reconoció que la expulsión de Kiko Femenía fue un factor determinante en el partido. Sin embargo, Bordalás quiso remarcar su sentir de que a su equipo “no le tratan igual” que a otros en la competición.

Expulsión de Kiko

“Por supuesto, veníamos con mucha ilusión, queríamos sacar buen resultado, la expulsión ha condicionado el choque. Se nota mucho a lo largo del campeonato, pues el primer partido, que las fuerzas están justas, ha hecho mucho daño”, declaró Bordalás, evidenciando cómo la expulsión temprana mermó las opciones de su equipo cuando las energías aún estaban parejas.

Acción de Kiko y trato arbitral

Sobre la jugada de Kiko, Bordalás admitió no haberla visto repetida, pero reiteró su percepción: “no nos tratan de la misma manera”. Señaló que el equipo recibió tarjetas amarillas por faltas tempranas, mientras que en situaciones similares o incluso más graves para el rival no se aplicaba la misma rigurosidad. Mencionó específicamente una falta que terminó en amarilla para su equipo que consideró similar a una que no fue sancionada para el Alavés. “La tarjeta de Davinchi, ha habido una que agarran a Satriano, la misma, no nos tratan de la misma manera y no podemos hacer nada”, lamentó. A pesar de todo, destacó que el equipo continuó compitiendo, aunque admitió que quizás fueron “demasiado valientes” y eso les costó los siguientes goles.

Amarilla al banquillo

Respecto a la amonestación recibida por parte del banquillo, Bordalás explicó que había solicitado al cuarto árbitro que se sancionara una jugada que, a su juicio, merecía tarjeta. Argumentó que a su equipo se les sancionaba con amarilla muy rápidamente, y que si se cometen faltas, las tarjetas deben ser aplicadas de manera equitativa a ambos conjuntos.

Enfoque en el Partizán

Con la liga aparcada temporalmente, el entrenador azulón ya mira hacia el próximo compromiso europeo. “Ahora ya hay que cerrar capítulo, centrarnos en Conference, tenemos esa previa que nos jugamos toda la temporada. El partido es historia y preparar el partido del jueves”, afirmó. Sobre el rival, el Partizán, reconoció la dificultad: “Es un rival que lleva jornadas en su campeonato, viene de pasar dos eliminatorias y no va a ser sencillo”.

Mensaje al vestuario y aspectos a mejorar

Al ser consultado sobre el mensaje transmitido a sus jugadores, Bordalás señaló que “ha habido cosas que se pueden mejorar, es el primer partido. Podía pasar, no entraba en los planes porque el equipo ha entrado bien, ha sido una pena esa expulsión”. Reconoció que jugadores importantes como Milla, Arambarri y Juan Iglesias no estuvieron disponibles, pero enfatizó la necesidad de trabajar con la plantilla actual. “Ha habido muchos cambios, todo tiene un proceso, intentaremos que el equipo vaya mejorando. A nadie le gusta perder, hay que asumirlo”, concluyó, reconociendo la importancia de asimilar la derrota y seguir adelante.

Traducción al Español:

José Bordalás compareció tras la abultada derrota por 3-0 frente al Alavés. Aunque el equipo azulón ya se enfoca en Europa, el técnico reconoció que la expulsión de Kiko Femenía fue un factor determinante en el partido. Sin embargo, Bordalás quiso remarcar su sentir de que a su equipo “no le tratan igual” que a otros en la competición.

Expulsión de Kiko

“Por supuesto, veníamos con mucha ilusión, queríamos sacar buen resultado, la expulsión ha condicionado el choque. Se nota mucho a lo largo del campeonato, pues el primer partido, que las fuerzas están justas, ha hecho mucho daño”, declaró Bordalás, evidenciando cómo la expulsión temprana mermó las opciones de su equipo cuando las energías aún estaban parejas.

Acción de Kiko y trato arbitral

Sobre la jugada de Kiko, Bordalás admitió no haberla visto repetida, pero reiteró su percepción: “no nos tratan de la misma manera”. Señaló que el equipo recibió tarjetas amarillas por faltas tempranas, mientras que en situaciones similares o incluso más graves para el rival no se aplicaba la misma rigurosidad. Mencionó específicamente una falta que terminó en amarilla para su equipo que consideró similar a una que no fue sancionada para el Alavés. “La tarjeta de Davinchi, ha habido una que agarran a Satriano, la misma, no nos tratan de la misma manera y no podemos hacer nada”, lamentó. A pesar de todo, destacó que el equipo continuó compitiendo, aunque admitió que quizás fueron “demasiado valientes” y eso les costó los siguientes goles.

Amarilla al banquillo

Respecto a la amonestación recibida por parte del banquillo, Bordalás explicó que había solicitado al cuarto árbitro que se sancionara una jugada que, a su juicio, merecía tarjeta. Argumentó que a su equipo se les sancionaba con amarilla muy rápidamente, y que si se cometen faltas, las tarjetas deben ser aplicadas de manera equitativa a ambos conjuntos.

Enfoque en el Partizán

Con la liga aparcada temporalmente, el entrenador azulón ya mira hacia el próximo compromiso europeo. “Ahora ya hay que cerrar capítulo, centrarnos en Conference, tenemos esa previa que nos jugamos toda la temporada. El partido es historia y preparar el partido del jueves”, afirmó. Sobre el rival, el Partizán, reconoció la dificultad: “Es un rival que lleva jornadas en su campeonato, viene de pasar dos eliminatorias y no va a ser sencillo”.

Mensaje al vestuario y aspectos a mejorar

Al ser consultado sobre el mensaje transmitido a sus jugadores, Bordalás señaló que “ha habido cosas que se pueden mejorar, es el primer partido. Podía pasar, no entraba en los planes porque el equipo ha entrado bien, ha sido una pena esa expulsión”. Reconoció que jugadores importantes como Milla, Arambarri y Juan Iglesias no estuvieron disponibles, pero enfatizó la necesidad de trabajar con la plantilla actual. “Ha habido muchos cambios, todo tiene un proceso, intentaremos que el equipo vaya mejorando. A nadie le gusta perder, hay que asumirlo”, concluyó, reconociendo la importancia de asimilar la derrota y seguir adelante.