La temporada del Manchester City bajo la dirección de Pep Guardiola ha sido indudablemente una de las más desafiantes en su carrera. Un año marcado por la irregularidad culminó con una dolorosa derrota en la final de la FA Cup, un resultado que muchos califican como el peor desempeño del técnico español al mando del club. Con la Community Shield como único galardón, el conjunto de Guardiola cayó ante el Crystal Palace en un encuentro que quedará grabado en la historia del fútbol inglés.
El gol decisivo, anotado por Eberechi Eze, fue suficiente para arrebatarle el título al campeón de Europa de 2023. Para colmo, Marmoush erró un penalti en la primera mitad, que fue parado de forma sensacional por Dean Henderson. Tras el pitido final, Guardiola no dudó en dirigirse directamente al portero del Crystal Palace para recriminarle su actuación y, en particular, sus continuas pérdidas de tiempo durante el partido, lo que provocó un tenso intercambio.
“No te merecías esto. Una vergüenza”
El técnico del City se acercó a Henderson y lo acusó de antideportividad por la estrategia de ganar tiempo en cada saque de meta. La frase de Guardiola fue contundente: “No te merecías esto. Una vergüenza”. A pesar de la evidente tensión del momento, Henderson no se amedrentó y respondió. Primero con un gesto, levantando ambas manos, y luego con palabras, tal como fue recogido por el diario Daily Mail, refiriéndose a los “10 minutos” de tiempo añadido en la segunda mitad, un período en el que el equipo de Guardiola no logró reaccionar.
Guardiola replicó con una dureza aún mayor: “No es juego limpio. No deberías hacerlo, no es justo”, sentenció el exentrenador del Bayern de Múnich. Esta escena encapsula la profunda frustración del técnico, una emoción comprensible dada la situación. La multimillonaria plantilla del City cierra así una temporada para el olvido. Lejos de la Premier League desde hace meses y eliminado tempranamente de la Champions League por el Real Madrid, la Community Shield ha sido la única alegría del curso.
La mala racha incluso generó rumores sobre un posible despido de Guardiola del banquillo de Manchester, a pesar de su reciente renovación, aunque estos finalmente no se materializaron. Tras esta derrota por la mínima, el técnico cierra la que es, sin duda, una de las peores temporadas de su brillante carrera, si no la peor.







