“Dedico este gol a mi familia, que siempre ha estado ahí”. Y, de hecho, la familia Esposito respondió presente con una oleada de alegría. En la noche en que el joven atacante Francesco Pio Esposito celebró su primera diana con la prestigiosa camiseta de la selección italiana, no pudo faltar el apoyo y el orgullo de sus hermanos, siempre a su lado en cada paso de su carrera.
Sebastiano, la efusión poética. El hermano del medio, Sebastiano, conocido delantero del Cagliari, no pudo contener su emoción y la expresó con un comentario efusivo en sus historias de Instagram: “¡Pero qué golazo!” (originalmente en dialecto, “Ma c cazz e gol è fatt”). Un sentimiento amplificado por el hecho de que, hace apenas dos semanas, Sebastiano fue testigo directo —y curiosamente como rival— del primer gol de Pio en la Serie A.
Salvatore, la elocuencia del silencio. Menos dado a las expresiones grandilocuentes, pero no por ello menos impactado, fue el comentario del hermano mayor, Salvatore, centrocampista del Spezia. Su reacción fue un escueto pero cargado de significado: “No tengo más palabras”. Una frase que, viniendo de él, dice mucho sobre la impresionante actuación y el prometedor futuro del más joven de los talentosos hermanos Esposito.







