La noche de hoy será testigo del esperado desenlace de la Serie A, a partir de las 20:45 horas. El Nápoles y el Inter de Milán lucharán intensamente hasta el último instante por alzarse con el campeonato. La tensión se ha mantenido viva hasta el final, con solo un punto de diferencia entre el conjunto napolitano y los nerazzurri. Si el equipo del sur de Italia consigue la victoria, celebraría su cuarto Scudetto. Por otro lado, un triunfo del Inter supondría su 21º título de liga bajo la dirección de Inzaghi. La situación es crítica: ninguno de los contendientes puede permitirse un error, ya que la Serie A se decidirá en tan solo 90 minutos.
El Nápoles busca sentenciar el título ante el Cagliari
El equipo dirigido por Conte tiene la ventaja en sus manos. Después de la inquietud vivida en Parma el pasado fin de semana, la cual se disipó gracias al tropiezo de un Inter que no supo capitalizar el empate napolitano, el Nápoles debe asegurar el campeonato en su propio feudo. El estadio Diego Armando Maradona se vestirá de gala y se convertirá en un ambiente ensordecedor para empujar a los suyos hacia la gloria del título.
Con 79 puntos, una unidad por encima de su rival directo, el Nápoles posee una clara ventaja y depende exclusivamente de sus propios resultados. Una victoria frente al Cagliari le otorgaría el Scudetto de forma directa, sin importar el resultado del Inter. Si el partido termina en empate, el Nápoles conservaría el liderato (80-79) y se coronaría campeón siempre que el Inter no consiga una victoria. Sin embargo, si el Nápoles pierde en casa, solo podría celebrar el título si el Inter también sufre una derrota.
La ciudad de Nápoles se alista para rememorar la gran celebración de 2023, año en el que consiguió su tercer Scudetto. En aquella memorable temporada, bajo la batuta de Spalletti, dominaron el fútbol italiano y aseguraron el campeonato con cinco jornadas de anticipación. Esta vez, la situación es diferente; deberán luchar y sufrir hasta el pitido final para alcanzar el objetivo.
El Inter visita al Como con la esperanza de un tropiezo napolitano
Por otro lado, el equipo de Simone Inzaghi se ve obligado a cumplir con su parte y aguardar otros resultados. No lograron sacar provecho del desliz napolitano en la jornada anterior, lo que podría resultarles muy costoso. Un triunfo en su último partido les habría colocado en una posición ventajosa sobre sus competidores por el título, con grandes posibilidades de conquistar el Scudetto esta noche. No obstante, no fue así, y los actuales campeones no tienen el destino en sus propias manos. Además, con la final de la Champions League próxima, el Inter podría optar por gestionar sus energías y alinear a varios jugadores menos habituales.
Para que el Inter se proclame campeón, necesita imperiosamente vencer a domicilio al Como y, al mismo tiempo, que el Nápoles no obtenga la victoria. Si logran el triunfo, el Inter alcanzaría los 81 puntos; por lo tanto, si el Nápoles empata (sumando 80 puntos) o pierde (quedándose con 79), el título sería para el equipo milanés. En el escenario de que ambos equipos consigan la victoria, la Serie A iría a parar al Nápoles.
Cabe una improbable eventualidad de que Nápoles e Inter finalicen con la misma cantidad de puntos, lo que obligaría a un partido de desempate para decidir el campeón. Si el Nápoles sufre una derrota y el Inter consigue un empate, ambos equipos concluirían la temporada con 79 puntos. Bajo esta circunstancia, y conforme a la reglamentación de la Serie A, se celebraría un encuentro adicional en un estadio neutral, denominado “spareggio”. Este hipotético partido tendría lugar el lunes en el Olímpico de Roma, y el vencedor se coronaría como campeón.







