El primer tiempo del partido entre Italia y Portugal, correspondiente a la segunda jornada del Grupo B de la Eurocopa Femenina, finalizó sin goles (0-0). Durante esta primera mitad, las portuguesas lograron competir de tú a tú con las azzurras, aunque sin generar grandes oportunidades de gol. En contraste, el equipo dirigido por Soncin sí tuvo ocasiones claras a través de Girelli y Salvai, que inquietaron a la defensa lusa.
A diferencia de su decepcionante debut, Portugal inició el encuentro contra Italia con una mejor disposición, buscando explotar la calidad técnica de Nazareth en el mediocampo y la velocidad de sus delanteras y extremos. Esto complicó a la zaga italiana en los primeros minutos, aunque sin permitir ocasiones nítidas. El juego ofensivo de Italia fue más peligroso; a los 10 minutos, Girelli ya obligó a la portera Patricia Morais a intervenir para despejar a córner. En el minuto 20, Salvai estuvo a punto de marcar con un cabezazo, tras un libre directo de Boattin, que se estrelló en el larguero. Poco después, Portugal respondió con peligro mediante un centro de Marchao que Giuliani interceptó saliendo para anticiparse a Diana Silva.
SE INTENSIFICA LA LUCHA
Italia pareció sorprendida por la agresividad de sus oponentes y tuvo dificultades para superar la presión, construir juego y elaborar jugadas. A menudo, las delanteras tuvieron que retroceder para apoyar a la línea defensiva de tres, que estuvo muy exigida en este tramo inicial. Hubo muchos duelos en el centro del campo, con constantes pérdidas y recuperaciones de balón por ambos bandos, en una verdadera batalla donde ningún equipo quería ceder terreno. El resultado fue un partido muy tenso e intenso, pero poco vistoso. Italia consiguió anotar en el minuto 35, cuando Severini remató a la red un cabezazo de Girelli que Morais había detenido, pero el gol fue anulado por fuera de juego de la número 8. Al cierre del primer tiempo, Italia volvió a estar cerca del gol con Girelli, quien conectó de primeras un centro raso de Cantore, forzando una gran parada de Morais que evitó la ventaja para las italianas.







