El Estadio Bluenergy se prepara para albergar el encuentro entre Italia e Israel, un evento clasificado por la UEFA como de “alto riesgo” según ha informado el Corriere dello Sport. La ciudad de Udine se ha transformado en una verdadera fortaleza para la ocasión, con las mayores preocupaciones centradas no solo dentro del recinto deportivo, sino, sobre todo, en las áreas adyacentes y el centro urbano, donde se esperan manifestaciones pro-Palestina, todas ellas debidamente autorizadas.
La Jefatura de Policía de Udine, con el apoyo del Ministerio del Interior, ha elaborado un riguroso plan de seguridad. Este incluye el despliegue de unidades especiales, vehículos blindados y la instalación de barreras de hormigón para delimitar las zonas sensibles. También se contará con cañones de agua y, como ha ocurrido en eventos de alto riesgo anteriores, podrían desplegarse francotiradores en puntos estratégicos para garantizar la máxima protección. A pesar de la ausencia de informes sobre grupos “black bloc” u otras amenazas específicas, el nivel de alerta se mantiene extremadamente alto. Ayer mismo, un grupo de activistas se manifestó cerca del estadio mostrando una pancarta con el lema “Alto al genocidio en Gaza”, que posteriormente fue difundida en redes sociales por Amnistía Italia.
Se presta especial atención también a la delegación israelí. La Federación Israelí de Fútbol ha intensificado significativamente sus medidas de seguridad, duplicando el personal de escolta: se estima que entre oficiales y operadores especiales, el número oscila entre 15 y 20 agentes.
El hotel que hospeda a la Selección Nacional de Gennaro Gattuso también está bajo un imponente dispositivo de vigilancia. Las autoridades locales han considerado la posibilidad de manifestaciones o acciones de protesta cerca de la estructura, sin embargo, hasta el momento no se han reportado incidentes.







